Soy feliz pero me pongo tan triste
A Candela, gracias por el título. Sí, soy. Feliz. Pero me pongo tan triste... Escucho a Federico que canta sobre cicatrices, y me ahogan las lágrimas, los recuerdos, las tonterías que dije. Calada hasta los huesos veo cómo tiemblan mis raíces... ¿Por qué lo hice? Y es que soy feliz, pero me pongo tan triste que se me olvida que el amor existe. Que merece la alegría cruzarse con la pena, enfrentarme a la vida y perder la pelea. Así sigo... intentando alcanzar las estrellas, mientras me asomo a la realidad y mi ansiedad parpadea, como las luces de Navidad intentando olvidar que aún hay guerra. No le temo a la tristeza, ni a que me hayas olvidado, Dios sabe que por amor hasta mis sueños te he dado. Del insomnio hice mi corazón esclavo y con tal de salvarte del frío, dejé de comer helado. Pero yo sí soy feliz, aunque me ponga muy triste. Yo aún quiero decir sí, aunque mi voz se resiste... No me pienso rendir, la creación me insiste en ser parte de este juego pa' el que Tú me trajiste....